El niño fidencio: curandero mexicano y su legado

El Niño Fidencio, cuyo nombre verdadero era José Fidencio Constantino Síntora, fue un famoso curandero mexicano nacido en Irámuco, Guanajuato, el 13 de noviembre de 1898 y fallecido en Espinazo, Nuevo León, en 193Su vida y obra han inspirado un culto popular que se extiende por gran parte del norte de México y el sur de Estados Unidos, aunque la Iglesia Católica no le reconoce estatus oficial de santo.

En este articulo hablaremos sobre

Los Primeros Años del Niño Fidencio

Fidencio nació en una familia humilde. Su padre, Socorro Constantino, era jornalero y su madre, María del Tránsito Síntora, se dedicaba al hogar. Fidencio tuvo cuatro hermanos: Buenaventura, Socorro, Joaquín y Fulgencia. La tragedia golpeó a la familia cuando Fidencio tenía 10 años, perdiendo a sus padres. Su hermano menor, José Joaquín Constantino Síntora, se convirtió en su compañero inseparable.

Fidencio recibió educación básica en la escuela de Irámuco, Guanajuato, donde estudió hasta el tercer año de primaria. Fue en la escuela donde conoció a Enrique López de la Fuente, sobrino del padre Segura, quien era el conserje y amigo de Fidencio, y posteriormente se convirtió en su protector. Ambos niños ayudaban al sacerdote en los oficios religiosos, y se cree que fue con él que Fidencio aprendió a realizar curaciones con hierbas.

Adolescencia y Vida Adulta

En 1912, Enrique y Fidencio partieron a Morelia, Michoacán, donde Fidencio trabajó como ayudante de cocina. Sin embargo, la Revolución Mexicana separó a los dos amigos por nueve años cuando Enrique decidió unirse a la lucha. Fidencio se trasladó a Loma Sola, Coahuila, donde vivió con su hermana Antonia.

A la edad de quince años, Fidencio asistió a la escuela en Mina, Nuevo León, un pueblo cercano a Espinazo. Se dice que Fidencio no se desarrolló sexualmente, conservando una voz aguda y nunca tuvo relaciones sexuales.

En 1921, Enrique regresó de la Revolución Mexicana y comenzó a trabajar en la mina de San Rafael, en Espinazo. Al necesitar alguien que cuidara a sus hijos, recurrió a su amigo de la infancia. Fidencio llegó a Espinazo ese mismo año y permaneció ahí hasta su muerte. Fue en Espinazo donde comenzó a realizar curaciones.

El Niño Fidencio y el Presidente Plutarco Elías Calles

El 8 de febrero de 1928, el presidente Plutarco Elías Calles visitó Espinazo y acudió a una sesión curativa con el Niño Fidencio. Aunque se ha especulado sobre la enfermedad del mandatario, se dice que padecía de lepra o herpes zóster. También se menciona que una de sus hijas sufría de la misma enfermedad.

La visita de Calles al Niño Fidencio es una de las historias más populares asociadas a la figura del curandero. Se dice que Calles, desesperado por encontrar una cura para su enfermedad, acudió a Fidencio como último recurso. Se narra que el Niño Fidencio, utilizando únicamente miel de abeja, logró curar al presidente.

Las Curaciones del Niño Fidencio

El Niño Fidencio era famoso por realizar curaciones extraordinarias. Se dice que operaba utilizando trozos de vidrio, sin anestesia y sin causar dolor alguno a sus pacientes. También se le atribuyen curaciones relacionadas con lugares específicos del pueblo:

  • Un árbol de pirul desde el cual arrojaba frutas y objetos a los congregados a su alrededor, siendo curados quienes recibían el golpe.
  • Un columpio donde se sentaban los enfermos.
  • Un charco lodoso ubicado en las afueras del poblado, donde sumergía a sus seguidores.

Según sus seguidores, Fidencio sigue obrando milagros a través de personas que canalizan sus poderes, conocidas como Cajitas.

La Influencia del Niño Fidencio

El Niño Fidencio inspiró la aparición de numerosos imitadores e impostores, llegando incluso a confundirse la muerte de uno de ellos con la del original. La muerte del impostor fue anunciada por la prensa, y su funeral motivó una asistencia multitudinaria. La muerte de Fidencio llegó un año después.

Décadas después, la fama del Niño Fidencio sigue dominando la economía de la población de Espinazo. Su fama es la clave de la actividad turística del pueblo, así como de la venta de productos relacionados con sus curaciones y su persona.

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El Niño Fidencio en la Cultura Popular

El Niño Fidencio ha sido objeto de numerosas leyendas, historias y canciones. Su figura sigue inspirando devoción y fascinación en la actualidad.

¿Qué dice la Iglesia Católica sobre el Niño Fidencio?

La Iglesia Católica no reconoce al Niño Fidencio como santo. Su culto se considera una práctica religiosa popular que no está dentro de la doctrina oficial de la Iglesia.

¿Qué milagros ha hecho el Niño Fidencio?

Se le atribuyen numerosos milagros, incluyendo la curación del presidente Plutarco Elías Calles de la lepra, la realización de operaciones sin anestesia y la sanación de enfermedades a través de la utilización de elementos naturales como el lodo, el vidrio y las hierbas.

¿Qué enfermedad tenía el Niño Fidencio?

No hay información confiable sobre la enfermedad que padeció el Niño Fidencio. Se dice que no se desarrolló sexualmente y que siempre tuvo una voz aguda, lo que podría sugerir una condición médica.

¿Cómo se curó el presidente Plutarco Elías Calles de la lepra?

Según la leyenda, el Niño Fidencio curó al presidente Calles de la lepra utilizando miel de abeja. Se dice que Calles, incrédulo al principio, se curó después de unas horas de recibir el tratamiento.

El Niño Fidencio es una figura enigmática y controvertida. Su vida y obra han generado un culto popular que perdura hasta nuestros días. Aunque la Iglesia Católica no lo reconoce como santo, su fama y sus milagros continúan inspirando la fe de muchos. Su historia es un testimonio de la fuerza de la fe y la esperanza, y un recordatorio de que la realidad a veces supera la ficción.

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